Para padres y profesores
Mujeres científicas para niños: catorce historias que merece la pena contarles
Si a un niño de diez años le pides que diga un científico, casi siempre te dirá un hombre. No es culpa suya: es lo que ha visto en los libros. Aquí van catorce mujeres con historias que enganchan a cualquier edad, con datos comprobados y sin adornos.
Las dos que ya tienen libro propio
Marie Curie creció en una Polonia donde las mujeres no podían ir a la universidad, y estudió en clases clandestinas. En París descubrió dos elementos, el polonio y el radio, y es la única persona que ha ganado el premio Nobel en dos ciencias distintas: Física en 1903 y Química en 1911. Su historia está en Marie Curie. La mujer que brillaba en la oscuridad.
Mary Anning buscaba fósiles en los acantilados de Lyme Regis, en Inglaterra, para venderlos a los turistas. Con doce o trece años, junto a su hermano, sacó a la luz uno de los primeros esqueletos de ictiosaurio, un reptil marino de la época de los dinosaurios. Esos mismos sabios no la dejaban entrar en sus reuniones. Lo contamos en Mary Anning. La niña que desenterraba dragones, con experimentos para hacer en casa.
Doce más, de la Antigüedad a hoy
Hipatia de Alejandría
Hace unos mil seiscientos años daba clases públicas de matemáticas y astronomía en Alejandría. Sus alumnos le escribían pidiéndole ayuda para construir instrumentos científicos.
Maria Sibylla Merian
Pintaba orugas cuando mucha gente creía que los insectos nacían del barro. Con 52 años se fue a Surinam con su hija para dibujarlos en la selva. Pintó una araña comiéndose un pájaro y se rieron de ella durante siglo y medio, hasta que se comprobó que tenía razón.
Caroline Herschel
Medía 1,30 metros por una enfermedad de niña y descubrió ocho cometas. Fue la primera mujer en Gran Bretaña que cobró un sueldo por hacer ciencia.
Ada Lovelace
Hija del poeta lord Byron, al que nunca conoció. En 1843 publicó unas notas sobre una máquina de calcular que no llegó a construirse, con el primer programa detallado de la historia. Y se le ocurrió que una máquina así podría componer música.
Lise Meitner
No la dejaban entrar en los laboratorios por ser mujer, así que trabajó en un antiguo taller del sótano. Explicó cómo se parte el núcleo de un átomo, la fisión, sentada en un tronco en la nieve con su sobrino. El Nobel se lo dieron a su compañero. El elemento 109, el meitnerio, lleva su nombre.
Ángela Ruiz Robles
Maestra leonesa que trabajó en Ferrol. En 1949 patentó una «enciclopedia mecánica» para llevar muchos libros en uno, con bobinas y ruedas. Es la misma idea que el libro electrónico. Su prototipo se puede ver en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, en A Coruña.
Rachel Carson
Bióloga marina que publicó su primer cuento con diez años. En Primavera silenciosa (1962) avisó del daño que hacía el pesticida DDT. La industria química la atacó, pero un comité de científicos del presidente Kennedy le dio la razón, y en 1972 el DDT se prohibió en Estados Unidos.
Katherine Johnson
Terminó el instituto con catorce años. En la NASA calculaba trayectorias de cohetes a mano, y el astronauta John Glenn pidió que ella comprobara los números del ordenador antes de despegar. Su historia se cuenta en la película Figuras ocultas.
Rosalind Franklin
Hizo la «foto 51», la imagen con rayos X que permitió entender la forma de doble hélice del ADN. El vehículo europeo que buscará vida en Marte lleva su nombre.
Tu Youyou
Buscando un medicamento contra la malaria, encontró la pista en una receta escrita por un médico chino hacia el año 340. Su descubrimiento ha salvado millones de vidas y le valió el Nobel en 2015.
Jane Goodall
Pasó años en la selva de Tanzania observando chimpancés y descubrió que fabrican herramientas. Guardó toda la vida el chimpancé de peluche que le regalaron con un año.
Margarita Salas
Bioquímica asturiana que estudió un virus diminuto y encontró en él una herramienta para copiar ADN. Durante años, esa patente dio al CSIC tanto dinero como todas sus demás patentes juntas.
Próximamente: Científicas
Estas doce mujeres son las protagonistas de nuestro próximo libro, Científicas. Doce mujeres que se atrevieron a preguntar, con ilustraciones a color, experimentos y una ficha de lectura gratis. Si quieres saber cuándo sale, escríbenos.
Avisadme cuando salgaCómo usar estas historias en casa o en clase
- Una por semana. Lee una historia en voz alta y pregunta qué habría hecho él o ella en su lugar.
- Busca el hilo común. Casi todas tuvieron a alguien que les cerró una puerta. Hablar de cómo la abrieron funciona mejor que un discurso sobre igualdad.
- El 11 de febrero. Es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, buena excusa para un mural de clase con las catorce.
- Que sirva para chicos también. Estas historias no son solo para niñas. A un niño le viene igual de bien saber que Katherine Johnson revisaba los cálculos de la NASA.
Sigue leyendo: Libros de científicos para niños de 7 a 12 años: qué mirar antes de comprar uno